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domingo, 9 de enero de 2011

GANA LA INCERTIDUMBRE.

Por primera vez luego de la recuperación de la democracia los santafesinos no tienen la certeza sobre quien los habrá de gobernar el próximo cuatrienio. Y para agregarle un poco mas de emoción e incertidumbre debutará la estrambótica boleta única, sancionada, vetada parcialmente y confirmada polémicamente a las apuradas, cuyos resultados ciertos se verán a prueba y error el día del cierre de los comicios primarios del 22 de Mayo.
La primera sucesión del Sillón del Brigadier fue en 1987 y se dirimió entre Víctor Félix Reviglio, Ministro de Salud del por entonces Gobernador Vernet, y el ascendente líder de la Coordinadora radical Luis “Changui” Cáceres (al igual que Matías Almeida no se resigna al retiro, y este año amenaza con volver a la cancha).
En 1991 hizo su rutilante aparición la Ley de Lemas (genial salvavidas del peronismo ideado por Reviglio) y la disputa era ya entre otro líder radical: el “Vasco” Horacio Usandizaga y Carlos Reutemann (el mas votado en el Lema PJ, pero ostensiblemente superado por el Vasco) que da comienzo al mito y las hazañas electorales del “Lole”, caudillo indiscutido del peronismo hasta la fecha, en que todo indica habría decidido colgar los botines definitivamente.
Reutemann apadrinó en 1995 a Jorge Obeid, quien nuevamente merced a la Ley de Lemas le ganó al radical Horacio Usandizaga (que había superado ampliamente a Obeid en el cuerpo a cuerpo); derrota del Vazco que nuevamente se produce en 1999, esta vez a manos del indiscutido hacedor de votos Carlos Reutemann, quien orilló el millón de sufragios.
En el 2003, una vez mas la Ley de Lemas – y el empuje de Carlos Reutemann a su pupilo Alberto Hammerly- le permite a Jorge Obeid imponerse sobre Hermes Binner, aunque este último haya sido el más votado en el mano a mano.
Hermes Binner, ya sin Ley de Lemas y con Reutemann fuera de competencia, se toma revancha en el 2007 y le gana a Rafael Bielsa, terminando de ésa manera con 24 años de gobiernos peronistas.
Hoy, a cinco meses de las primarias, y a poco más de un mes del cierre de listas, a nadie medianamente lúcido se le ocurriría siquiera imaginar los candidatos que habrán de competir en la preselección de candidatos del 21 de mayo; naturalmente sería insensato intentar dilucidar quienes llegarán a la final del 24 de Julio. Todo es incertidumbre, mar revuelto y amenaza de tsunamis en los Partido políticos santafesinos.
El FPCyS quedo preso de la alucinación del poder que nunca tuvieron, que desnudó – como desarropa el poder- las pasiones menos sublimes, viejos rencores y nuevas rencillas, generando una peligrosísima violencia inercial en los dos Partidos mayoritarios con peligroso final abierto.
La dupla socialista gobernante Binner-Bonfatti siente poco menos que un agravio el reto a duelo de un hombre de su propio Partido: Rubén Giustiniani, instancia que animó al radical intendente de Santa Fe Mario Barletta a presentarse como aspirante a la Casa Gris, decisión que también despertó intrigas en su propio frente interno.
Giustiniani y Barletta a la par de tener que competir entre sí, conjeturan estrategias para deshacerse del adversario en común: Antonio Bonfatti, el elegido por el Gobernador Hermes Binner para sucederlo y continuar con su obra de gobierno. Panorama que transformó el FPCyS poco menos que en un volcán; aunque los menos apocalípticos aseguren que gane quien ganase la primaria, luego en las Generales del 21 de Julio el Frente tendrá un comportamiento monolítico detrás de su único candidato para derrotar y enviar definitivamente al destierro al peronismo que va por la recuperación del poder. Otros no piensan lo mismo.
El peronismo daría la impresión de haberse transformado en la legendaria isla de Cracatoa con el volcán a punto de estallar (en 1883 la isla desapareció tras la erupción de un volcán). Tal como siempre dijimos en estas columnas, es más probable que lleguen a un acuerdo Palestinos e Israelíes que Federales y Kirchneristas en la Provincia de Santa Fe.
El “rossismo” se considera depositario natural de la sigla FPV luego de que su líder Agustín Rossi tuviera que competir en el 2009 por la renovación de su banca llevando sobre su espalda la cruz de ser el representante maldito del kirchnerismo, compitiendo contra Carlos Reutemann y Rubén Giustiniani, quienes desde sus posturas renegaban del FPV, sigla que por entonces espantaba a uno y a otros, mientras levantaban las banderas del federalismo y la defensa del campo.
Reutemann y Giustiniani habían centrado sus campañas en convencer al electorado sobre quien era más antikirchnerista.
Rossi colige que con la recuperación de imagen de la Presidente Cristina Fernández, más de uno de los que abjuraban de ella y su esposo Néstor hace poco mas un año atrás ahora la miran con simpatía, simulando un acercamiento que les permita ganar las elecciones provinciales, para luego alinearse tras los candidatos nacionales del Peronismo Federal, motivo por el cual quiere dejar grabado a fuego que quienes eran federales hasta antes del 27 de octubre (fallecimiento de Néstor Kirchner) lo sigan siendo. Caso contrario, se sometan sin condicionamientos a los postulados del FPV y su líder indiscutida Cristina Fernández, suscribiendo documentos de apoyo explícito al modelo de gestión de la Presidente, y alianzas de cúpula que obviamente el Presidente del Partido, el reutemista Ricardo Spinozzi se niega a rubricar bajo el plausible argumento del pluralismo de ideas en el seno partidario, transformando –unos y otros - al PJ santafesino en un símil Cracatoa que tiene fecha de erupción: 5 de febrero, cuando se lleve a cabo el Congreso partidario.
Ejercicio para la playa: dirima Ud. quienes de estos aspirantes que ya hicieron pública sus aspiraciones al día de hoy, pueden estar peleando por la gobernación el 21 de Julio; para agudizar aún mas el ingenio vamos a prescindir del Partido del cual provienen, y para evitar suspicacias los ordenaremos alfabéticamente. Barletta, Mario; Bielsa, Rafael, Bonfatti, Antonio; Cáceres. Luis; Giustiniani. Rubén; Lifschitz, Miguel; Martínez, Oscar; Mercier, Juan C; Nicotra, Norberto; Obeid, Jorge; Perotti, Omar; Rossi, Agustín, Spinozzi, Ricardo.
De esta manera, pruebe Ud. primero recordar (en última instancia recurra a Google) el Partido al que pertenece el candidato. En segundo lugar si el aspirante tiene padrino político.
Finalmente, observe si alguno de los nombrados le mueve alguna fibra íntima, porque en definitiva elegir un candidato a Gobernador (lo misma da para Presidente de la Nación, Intendente o Presidente comunal) se trata de un acto de confianza transformado en un pacto secreto y sublime que los ciudadanos sellamos en el cuarto oscuro con quien creemos que mejor puede administrar la hacienda pública (o sea nuestra billetera) y mejorar un poco nuestras vidas. Todo lo demás es discurso.

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